martes, 3 de julio de 2012

La U, Hinzpeter y la TV

La U logró su tricampeonato y sus hinchas legítimamente salieron a celebrar este triunfo. Como siempre Plaza Italia fue el epicentro de las manifestaciones y una vez más,  unos pocos (muy pocos) hinchas realizaron saqueos, destrozos y enfrentamientos con carabineros.


¿Qué sentiría ud. si los noticieros de TV dedicaran más de 30 minutos a mostrar tales saqueos, robos y enfrentamientos y sólo unos pocos minutos para hablar de fútbol y mostrar los respectivos goles?, ¿Qué sentiría  si en esos mismos noticiarios entrevistaran reiterada y majaderamente  a los vecinos del estadio cuyas viviendas fueron dañadas, o a los  empleados de las farmacias saqueadas o a los dueños de los kioskos dañados de plaza Italia? Fue justamente esto  lo que hicieron con la última marcha estudiantil.

Según cifras dadas por carabineros, en los festejos por el triunfo de la U hubo 183 detenidos, y según la misma fuente, en la última marcha estudiantil hubo 250 detenidos, es decir, una cifra bastante parecida.

¿Qué sentiría  si en los programas de la noche entrevistaran  a Sampaoli (entrenador de la U)  y a José Yuraszeck (presidente de la U)  y las preguntas sólo fueran dirigidas a explicar los saqueos y los robos, y  muy pocas preguntas se refirieran  a las tácticas o los trabajos futbolísticos? Algo parecido sucedió en el último programa de tolerancia cero con el Presidente de la Fech, Gabriel Boric.

¿Qué sentiría si el Ministro del Interior usara estos incidentes para prohibir futuros partidos en el estadio nacional?

¿Qué sentiría si escuchara a la Intendenta afirmar que Sampaoli y Yuraszeck deben asumir la responsabilidad de los actos de violencia producidos luego del triunfo de la U?.

¿Porqué el diputado Moreira no acusa a Sampaoli y Yuraszeck de ser cómplices de los saqueos luego del triunfo de la U cómo sí lo hizo con Gabriel Boric y Camila Vallejo luego de la marcha estudiantil?

Estoy seguro que si todo esto sucediera ud. sentiría que habría una manipulación informativa  y que se estaría eclipsando mañosamente el justo triunfo de la U.

Eso es justamente lo que sienten millones de estudiantes y sus padres cuando escuchamos el tratamiento que la TV le da a las marchas estudiantiles.

¿Observó en algún  canal de TV el discurso (o algún extracto)  del presidente de la Fech, Gabriel Boric, en la última marcha estudiantil?
¿Observó si algún canal de TV informó del contenido del documento entregado por los dirigentes estudiantiles al gobierno y parlamentarios?

¿cuántos minutos dedicaron los canales de TV a mostrar los encapuchados y cuántos a mostrar a los estudiantes que a rostro descubierto, con creatividad, alegría y no violencia  mostraban su protesta por el lucro en la educación?.

Hay que señalarlo con claridad: rechazamos la violencia de los encapuchados, condenamos los inútiles y absurdos ataques a pequeños comerciantes o vecinos afectados por estos pequeños grupos. Pero simultáneamente rechazamos el sesgo, lo tendencioso y la manipulación que se le da a la noticia enfatizando en estos pequeños grupos por sobre la  legítima, creativa y no violenta  manifestaciones estudiantiles. Indudablemente hay un intento de deslegitimación y criminalización del movimiento estudiantil. La disímil forma en que la TV cubre los saqueos relacionados al fútbol con los relacionados con el movimiento estudiantil así lo demuestra.

Es evidente que hay una burda y asquerosa manipulación informativa. Ya durante el año pasado hubo una denuncia en tal sentido conocida como el encapuchado de TVN que obligó al Consejo Nacional de Televisión a pronunciarse y a TVN a asumir su "error" pero esto es sólo una excepción a la regla. El año pasado las presiones de la derecha hacia TVN por su cobertura de las movilizaciones fueron mayúsculas, y finalmente obligaron a  profundos cambios en su directorio y su departamento de prensa.

Para la última marcha estudiantil fue evidente que se usó la TV para crear el ambiente propicio para la aprobación de la llamada Ley Hinzpeter, una ley fascista que lo único que busca es impedir la legítima protesta social, criminalizando la justa manifestación de los movimientos sociales cuando el estado y el gobierno no es capaz de dar respuesta a sus demandas.

Con la ley actual basta para apresar y condenar a quienes saquean y cometen delitos a la propiedad pública y privada, eso ya está tipificado y no se requiere una nueva ley.

Pero detrás de todo esto hay algo que no se reclama y se oculta: Las señales de TV son concesiones públicas pues pertenecen a todos los chilenos. En los inicios de la TV las señales fueron entregadas a la Universidades y a la iglesia católica, pero luego éstos transaron sus señales a distintos grupos económicos quiénes se apropiaron de tañes señales  para su propio beneficio (y manipulación). Actualmente se discute la ley de la TV digital que, lamentablemente en vez de corregir tal distorsión apunta a consolidar la actual situación.

Así como las calles, el agua y las plazas son bienes nacionales de uso público, es decir de todos los chilenos, las frecuencias televisivas también lo son, o deberían serlo ¿o es muy tonto lo que digo?.

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