miércoles, 25 de julio de 2012

La caída de John O’Reilly, el cura protegido de la elite

En mayo de 2011 el sacerdote legionario John O’Reilly era consultado por Revista Paula por las acusaciones que enfrentaba la Iglesia Católica por el caso karadima, el de sor Paula en las Ursulinas y otros de abuso sexual de niños y jóvenes que afectaban directamente a los colegios católicos. En ese entonces, el religioso decía -en su calidad de director espiritual del Colegio Cumbres- que estos temas eran “un llamado a extremar el cuidado en el trato con los alumnos”.

Un año después es el propio John O’Reilly quien aparece como posible abusador. El establecimiento del sector oriente de Santiago decidió suspender sus actividades académicas tras conocerse una denuncia en su contra. De hecho, fue el propio colegio quien la presentó a través del abogado Rafael Errázuriz. Hechos que habría ocurrido entre los años 2010 y 2012.

La determinación de apartar al capellán fue dada a conocer a través de una carta dirigida a la comunidad escolar, y se da luego de la entrega de informes psicológicos realizados a la víctima, una menor de edad, por orden de la Fiscalía Oriente.

O’Reilly es una figura que fue presentada en Chile como el mejor relacionador público (vocería) en la defensa del líder y fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel , quien era acusado de abusos sexuales en contra de menores y de tener un hijo con una seguidora. “Figura en las páginas mercuriales de sociales”, acota un reportaje de La Nación que desnuda las redes de contacto que tiene el religioso con políticos y empresarios y la cercanía que tiene con el grupo medial de Agustín Edwards.

En su rol de “levantador” de recursos de la congregación, el cura contó con las  asesoría de expertos laicos: el abogado Fernando Barros; Patricia Matte; el gerente general de Empresas CMPC, Arturo Mackenna; los empresarios Nicolás Ibáñez, Juan Obach, Sergio Cardone y Rodrigo Pérez Mackenna (actual ministro de Vivienda y Urbanismo), reseña un reportaje de la Revista Qué Pasa.

Se sabe que para influir en la sociedad y en la agenda pública Los Legionarios de Chile crearon una red de entidades sectoriales conservadora como son: Familia Unida, Gente Nueva y Generación Empresarial. De acuerdo al reportaje “Chile, el laboratorio de los Legionarios de Cristo” publicado en el diario La Nación son figuras de Generación: Carlos Cáceres, Jaime Bauzá, Jaime Bellolio, Ronald Bown, Ricardo Claro, Sergio de Castro, Alberto Etchegaray, Eugenio Heiremans, Cristián Larroulet, Guillermo Luksic, Patricia Matte, Luis Enrique Yarur y Cristián Zegers. “En todo caso, no todos ellos son formalmente legionarios, ya que el núcleo duro de GE es el directorio (Eduardo Romo, Marisol Bravo, Andrés Ibáñez, Salvador Said, Guillermo Turner y Jorge Andrés Saieh, entre otros)”.

Sus lazos van desde las familias más ricas de Chile, como son Guillermo Luksic y Eliodoro Matte, así como con Juan Obach. Como asimismo, son conocidos sus contactos con el mundo empresarial, donde destacan el grupo supermercadista Ibáñez. De hecho: la orientación religiosa de la Escuela de Servicios, donde se forma y adoctrina al personal del conglomerado D&S, está en manos de los Legionarios.

Incluso, en una entrevista defendió el interés por evangelizar a los ricos: “Ellos ayudan a generar los destinos de una nación, por eso es necesario formarlos en la ética y la solidaridad, para que compartan su tiempo, su talento y su riqueza”.

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