martes, 14 de diciembre de 2010

La memoria de la izquierda sindical de Chile: aportes de Jorge Pavez

“En este espacio de tiempo y de cascotes, de tierra y piedra, vivieron mis antepasados,
confundidos en historias que no registró ninguna crónica,
aventadas sus vidas por el viento que empuja todas las muertes al mar” (Pavez, 2010)


Y el falso Bicentenario termina. La conmemoración de los 200 años de la Junta Nacional de Gobierno de 1810 no celebra una Independencia, sino una negociación de elites en el poder. Con esta sensación de enmascaramiento de un hecho histórico, me he enfrentado a la lectura de “Un hombre en la multitud. Recuerdos de un luchador social”, escrito por Jorge Pavez Urrutia, el cual asume polimórficamente diversos registros, lo podemos leer como una confesión, una autobiografía, un balance, una denuncia, una justificación, una memoria…  de una trayectoria política que lamentablemente no encuentra muchos textos de similar amplitud y profundidad, en un año que hubiese sido de extrema utilidad. La disputa por la “Memoria” en Chile sigue estando monopolizada por el afán simplificador de un Estado que ahora propone reducir aún más la alicaída enseñanza-aprendizaje de la historia.
Pavez emprende un relato valiente y polémico. A través de más de 300 páginas nos expone el punto de vista de uno de los dirigentes sindicales más importantes de las últimas décadas, acerca de nuestra historia reciente alcanzando hasta la Revolución de los Pingüinos. La primigenia observación estética, cruzada por sufrimiento y bohemia de los años universitarios, va cediendo progresivamente al compromiso ideológico social que mezcla agua y aceite: marxismo y catolicismo, que parecen encontrarse complementariamente en la práctica política de quienes apostaron por un proyecto socialista, y luego por la lucha contra la dictadura.
Decenas de nombres más o menos conocidos de nuestra clase política y académica deambulan en escenarios variopintos como Santiago, Moscú, Washington, La Habana o Berlín… oculto detrás de unos matorrales mientras se acercaban los militares, en marchas para buscar justicia en el caso de las muertes de Nattino-Parada-Guerrero, en un hotel ruso junto a Nemesio Antúnez, en la cárcel junto a dirigentes que luego abandonaron las causas populares, recibiendo el saludo de Fidel Castro en La Habana, o negociando mejoras para los profesores con Mariana Aylwin en el Ministerio de Educación.
La lectura nos va dejando un sabor amargo, quizás es lo que Ariel Peralta afirma cuando señala en la contratapa que el relato de Pavez tiene la virtud de saber “dudar sobre si todo lo obrado a través de décadas fructificó en una simiente próspera”. Pero la tragedia es mucho más densa que sólo el sentido de vida de un hombre. Los pasos de Pavez se desenvuelven mientras la tierra tiembla, mientras las paredes de lo que parecía un sólido Estado de Bienestar se caen a pedazos, mientras las fuerzas armadas se encargan de eliminar profesores y profesoras. Entonces nacen las iniciativas de redemocratización del país…
El dolor que transmite el texto de Pavez no sólo surge de estos proyectos destruidos, sino de cómo la posibilidad de reconstruir el país y sus lazos sociales se vende mediante la traición política fraguada antes de la caída del dictador. La traición se reactualiza una y otra vez con cada gobierno que se sucede, llegando a involucrar al mismo Partido. Y es claro, uno de los grandes aludidos de este libro es el Partido Comunista y sus diversos dirigentes, es posible recoger todos los trechos que hacen referencia al Partido, para describir una breve historia interna del PC, polémica, cruda y en muchos sentidos autocrítica. Tal vez pueda objetarse que este libro se escribe desde el abandono del Partido, sin embargo constituye un testimonio que nos permite aproximarnos a entender las dinámicas autodestructivas y atomizantes de nuestra izquierda, fagocitadas en parte por la misma acción del PC.
Quizás es esta una excelente invitación a comenzar a escribir más desde las experiencias de nuestros dirigentes sociales. Estos son los relatos desde el “frente” que nos hacen falta. El frente entendido en un sentido doble: desde el frente o trincheras de lucha social contra la dictadura y a favor de los derechos sociales; y el desde el Frente del Ministerio de Educación, intentando recuperar el valor de la Pedagogía para el pueblo, y de la Educación Pública atacada y despreciada desde el mismo poder ejecutivo.
Necesitamos más memoria social para poder re-construirnos. Quiero confiar en que podemos recuperar un camino y continuar la “posta de los sueños”, y atrevernos a volver a ser Multitud.

Jorge Inzunza H.
Programa EPE- FACSO U. de Chile 
Estudiante Doctorado en Educación UNICAMP (Brasil)
Referencias bibliográficas
Pavez, Jorge (2010). Un hombre en la multitud. Recuerdos de un luchador social. Santiago: Das Kapital Ediciones.

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