sábado, 31 de octubre de 2009

El regalo de Agatha: la naivité de Pablo Zalaquett


En una vitrina situada en la entrada de la estación de metro Bellas Artes de Santiago lucen decenas de dibujos de niños y niñas hechas a lápiz y papel. Sobre esta exposición permanente, nunca he leído noticia alguna. Sin embargo hace seis días Agatha Ruiz de la Prada, fuera de esta misma estación, inauguró un mural de 300 metros lleno de colores, corazones rosados, estrellas amarillas, y flores verdes repetidas una y otra vez. Según la versión oficial estos 300 metros cuadrados de mural fueron un regalo de Agatha para Chile en su bicentenario. Regalo extraño porque Pinturas Tricolor aparecía auspiciando, como también la Universidad de Desarrollo, la cual debió ser la que entregó un par de becas para estudiar artes plásticas.

Inevitablemente, y sin ser experto en arte, comparo “la obra” con el mural de Toral en la estación de metro de la Universidad de Chile, o los murales callejeros como el que está fuera de la construcción del nuevo centro cultural Gabriela Mistral, donde es posible reconocer escenas, rostros, paisajes y mensajes de Chile. La pobre Agatha y sus estrellas, corazones y flores queda definitivamente atrás… ni siquiera podríamos calificarla como arte naif. ¿Por qué la Municipalidad de Santiago prefirió patrocinar esta “obra bicentenario” en vez de entregársela a los muralistas de calle Santa Isabel, a los niños y niñas dibujantes de la estación Bellas Artes, o a los artistas que habitan ese barrio?

Pablo Zalaquett, el flamante alcalde de la ciudad coronó la inauguración con una enigmática declaración: “Esta obra se enmarca en el plan educativo y cultural que la Municipalidad realiza para fomentar el desarrollo de los barrios patrimoniales, dando un valor artístico de nivel internacional ante la celebración de los 200 años de vida independiente de nuestro país”, luego entregó a Agatha el Pergamino de Honor de la Municipalidad para agradecer “el valioso aporte”. Curiosa interpretación del arte y de patrimonio tiene el alcalde. Señor alcalde mire bien: ¿no encuentra que hay un parecido al menos sospechoso entre el mural y los perfumes “Corazón”, “Flor” e “Imagina” que Agatha tiene en el mercado? ¿Cuánto pagó Agatha por la publicidad de 300 metros cuadrados en pleno casco histórico de la ciudad? Parece que lo estafaron señor alcalde.

Jorge Inzunza H.
Programa EPE – Universidad de Chile

1 comentario:

  1. a alguien se le puede ocurrir que Zalaquett entienda algo de arte si recibe a esta chanta diseñadora del trasnoche de la pseudomoda española atorrante como una artista ¿?...Zalaquett es un facho ignorante y punto...si no averiguen lo que hizo en La Florida, por lo cual tiene un adenuncia en su contra en los tribunales por malversación de fondos públicos

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